SOLIDARIEDADE AO PARTIDO COMUNISTA DO MÉXICO E À FRENTE DA JUVENTUDE COMUNISTA
Prisão e repressão aos comunistas, estudantes, e trabalhadores escancararam o verdadeiro objetivo de governo progressista: defender o capital burguês!
O Partido Comunista Brasileiro Revolucionário (PCBR) e a União da Juventude Comunista (UJC Brasil) declara total apoio e solidariedade aos camaradas da FJC (Frente da Juventude Comunista) e do PCM (Partido Comunista do México), diante da violenta repressão policial sofrida no último dia 02 de outubro, quando se preparavam para participar das mobilizações em memória do aniversário de 58 anos do Massacre de Tlatelolco, na Cidade do México.
Em 2 de outubro de 1968, poucos dias antes da abertura dos Jogos Olímpicos na Cidade do México, forças militares e policiais do governo de Gustavo Díaz Ordaz atacaram uma manifestação estudantil na Praça das Três Culturas, em Tlatelolco. O movimento reivindicava liberdades democráticas, a libertação dos presos políticos e o fim da repressão. A resposta do Estado mexicano foi um massacre, seguido de prisões e da tentativa de encobrir os crimes cometidos. Passadas quase seis décadas, a luta por memória, justiça e punição dos responsáveis permanece viva entre os estudantes e trabalhadores mexicanos.
Na manhã daquele dia, diversos militantes da FJC e do PCM foram cercados, agredidos e presos pela polícia antes mesmo de seguirem para a manifestação. Entre os agredidos estava o membro do Bureau Político do PCM, que foi temporariamente detido, e o Secretário Político da FJC, preso e golpeado repetidas vezes. Conforme informado pelos camaradas mexicanos, todos os detidos já foram libertados. Sua libertação, entretanto, não encerra a denúncia: nos somamos às demandas dos nossos camaradas mexicanos em torno da apuração das agressões, a responsabilização dos agentes e autoridades envolvidos e o fim da perseguição aos comunistas.
Os comunistas mexicanos são, hoje, um dos principais alvos da burguesia mexicana por ousarem reivindicar — junto a milhares de estudantes e trabalhadores — justiça às vítimas do massacre e denunciar o caráter burguês e anti-classe trabalhadora do governo do MORENA. A repressão promovida pelo governo da Cidade do México, dirigido por Clara Brugada, do mesmo partido da presidente Claudia Sheinbaum, expõe a distância entre o discurso “progressista”, que apresenta a violência de Estado como uma página superada da história mexicana, e a perseguição aos comunistas justamente na data que simboliza a luta contra essa violência. Seja em 1968 ou em 2026, sob bandeira reacionária ou “progressista”, o Estado mexicano segue recorrendo à repressão contra a organização independente de estudantes e trabalhadores que ameace os interesses da burguesia e do capital.
Em momentos difíceis e desafiadores como esses, não há nenhuma solidariedade real aos camaradas mexicanos senão a luta pelo socialismo e pela construção do partido comunista em nosso país. É somente a elevação da consciência de nossa classe sobre a o caráter repressivo da gestão capitalista, incluindo as de Lula e Sheinbaum, e o fortalecimento dos partidos comunistas enquanto alternativa revolucionária, que trará vitórias concretas para a classe trabalhadora internacional e a derrota definitiva da burguesia.
Que o exemplo da luta, coragem e resistência dos camaradas da FJC, do PCM, e de todos aqueles martirizados em 1968 nos inspire para seguirmos em frente em nossas indispensáveis tarefas rumo à revolução socialista no Brasil, no México, e em todo o mundo.
Pelo fim da repressão aos comunistas mexicanos!
Viva a luta da classe trabalhadora mexicana!Viva o PCM e a FJC!
Viva o internacionalismo proletário!
VERSÃO EM ESPANHOL
SOLIDARIDAD CON EL PARTIDO COMUNISTA DE MÉXICO Y EL FRENTE DE LA JUVENTUD COMUNISTA
¡La prisión y la represión contra comunistas, estudiantes y trabajadores dejaron al descubierto el verdadero objetivo del gobierno “progresista”: defender el capital burgués!
El Partido Comunista Brasileño Revolucionario (PCBR) y la Unión de la Juventud Comunista (UJC Brasil) declaran su total apoyo y solidaridad con los camaradas del FJC (Frente de la Juventud Comunista) y del PCM (Partido Comunista de México), ante la violenta represión policial sufrida el pasado 2 de octubre, cuando se preparaban para participar en las movilizaciones en memoria del 58.º aniversario de la Masacre de Tlatelolco, en la Ciudad de México.
El 2 de octubre de 1968, pocos días antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos en la Ciudad de México, fuerzas militares y policiales del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz atacaron una manifestación estudiantil en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco. El movimiento exigía libertades democráticas, la liberación de los presos políticos y el fin de la represión. La respuesta del Estado mexicano fue una masacre, seguida de detenciones y del intento de encubrir los crímenes cometidos. Después de casi seis décadas, la lucha por la memoria, la justicia y el castigo de los responsables sigue viva entre los estudiantes y trabajadores mexicanos.
La mañana de aquel día, diversos militantes del FJC y del PCM fueron rodeados, agredidos y detenidos por la policía incluso antes de dirigirse a la manifestación. Entre los agredidos se encontraba un miembro del Buró Político del PCM, quien fue detenido temporalmente, y el Secretario Político del FJC, detenido y golpeado repetidas veces. Según informaron los camaradas mexicanos, todos los detenidos ya fueron liberados. Sin embargo, su liberación no pone fin a la denuncia: nos sumamos a las demandas de nuestros camaradas mexicanos en torno a la investigación de las agresiones, la responsabilización de los agentes y autoridades involucrados y el fin de la persecución contra los comunistas.
Los comunistas mexicanos son, hoy, uno de los principales objetivos de la burguesía mexicana por atreverse a reivindicar —junto con miles de estudiantes y trabajadores— justicia para las víctimas de la masacre y denunciar el carácter burgués y contrario a la clase trabajadora del gobierno de MORENA. La represión promovida por el gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada, del mismo partido que la presidenta Claudia Sheinbaum, expone la distancia entre el discurso “progresista”, que presenta la violencia de Estado como una página superada de la historia mexicana, y la persecución contra los comunistas precisamente en la fecha que simboliza la lucha contra esa violencia. Ya sea en 1968 o en 2026, bajo una bandera reaccionaria o “progresista”, el Estado mexicano sigue recurriendo a la represión contra la organización independiente de estudiantes y trabajadores que amenace los intereses de la burguesía y del capital.
En momentos difíciles y desafiantes como estos, no existe ninguna solidaridad real con los camaradas mexicanos más allá de la lucha por el socialismo y por la construcción del partido comunista en nuestro país. Solamente la elevación de la conciencia de nuestra clase sobre el carácter represivo de la gestión capitalista, incluidas las de Lula y Sheinbaum, y el fortalecimiento de los partidos comunistas como alternativa revolucionaria traerán victorias concretas para la clase trabajadora internacional y la derrota definitiva de la burguesía.
Que el ejemplo de la lucha, el valor y la resistencia de los camaradas del FJC, del PCM y de todos aquellos martirizados en 1968 nos inspire a seguir adelante en nuestras indispensables tareas rumbo a la revolución socialista en Brasil, en México y en todo el mundo.
¡Por el fin de la represión contra los comunistas mexicanos!
¡Viva la lucha de la clase trabajadora mexicana! ¡Viva el PCM y el FJC! ¡Viva el internacionalismo proletario!